sobre amuletos (BER, 1.7.12)

una vida entera de colecciones sobre hombros
y una sola colección de cuatro amuletos sobre la piel

cada amuleto
cada motivo
cada pausa
cada pantallaGotera
cada palabra incompleta
cada sinónimo arbitrario
cada nombre propio con minúsculas porque ninguna mayúscula es herencia
ninguna mayúscula es tradición

cada acento ausente

cada vez que entiendo para dejar de creer
cada vez que recuerdo para dejar de creer
cada vez que digo ‘ojala’ para dejar de creer
cada ez que construyo para dejar de creer

una sola coleccion de cuatro amuletos y ningun motivo para dudar del infinito, intraducible y rastrero puñado de tragedias certeras que esperan entre veredas, sobre azoteas; en el mercado de la abuela, la peluqueria de barrio, el carrito de tacos sudados

aqui solo hay una coleccion de cuatro amuletos

  • un pequeño hombrecillo con dedosPatasDeInsecto en perpetua tension, intentando maquillar un cumpleaños retorcido
  • una obviedad en axiomaCategoria que anuncia solamente catastrofes mezquinas y ni siquiera un segundo preciso para titubear
  • una promesa de orden y limpieza sumergida en detalles y errores; empapada con sobresaltos minusculos de manos sin pericia
  • un mundo patasArriba, herencia de padres inconclusos y madres infinitas; justo en el punto medio entre historias desmembradas y futuros ausentes; con fronteras sin lenguajes; con silencios y el frio suficiente para no dar un solo paso sin temer fracturas

solo es una coleccion de cuatro amuletos Y

YO NO LOS ELIJO SOLO CARGO CON ELLOS
YO NO LOS ELIJO SOLO DUDO A PARTIR DE ELLOS
YO NO LOS ELIJO SOLO ENVEJEZCO ENTRE ELLOS YO NO LOS ELIJO SOLO CREO A PESAR DE ELLOS